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29 de Enero, 2008


Roma: Maria de Buenos Aires di Astor Piazzolla -

ISTITUZIONE UNIVERSITARIA DEI CONCERTI
AULA MAGNA SAPIENZA UNIVERSITA' DI ROMA
Unica rappresentazione a Roma
Sabato 2 febbraio ore 17.30
Astor Piazzolla
María de Buenos Aires
Tango operita
Musica di Astor Piazzolla
Libretto di Horacio Ferrer
costumi e regia Laura Escalada Piazzolla
Julian Vat
direttore e flauto solista
Prima data del tour in Italia
con
Patricia Barone (Maria) - Sebastian Holz (Cantor) - Juan Vitali (El Duende)
Quinteto Fundaciòn Astor Piazzolla:
Nicholas Guershberg pianoforte, German Martinez chitarra, Marisa Hurtado contrabbasso, SebastÍan Prusak violino, Pablo Mainetti bandoneon
Fabián Keoroglanian vibrafono/xilofono - Pipi Piazzolla batteria/percussioni - Diego Tejedor 2° violino - Néstor Tedesco violoncello -Gabriel Falconi viola

In collaborazione con la Fundaciòn Astor Piazzolla Buenos Aires
In collaborazione con la Fundaciòn Astor Piazzolla Buenos Aires
Prima tappa del tour italiano della tango operita di Astor Piazzolla, María de Buenos Aires è stata eseguita per la prima volta al Planet Theatre di Buenos Aires nel maggio del 1968 e da allora ha conosciuto un incredibile successo mondiale. L'opera viene presentata nella versione originale, come era stata concepita da Astor Piazzolla: in forma semi-scenica, con tutti i dieci musicisti presenti sul palco assieme alle voci soliste (due cantanti e una voce recitante) e al direttore. Il linguaggio musicale è quello del nuevo tango a cui il nome del musicista argentino è indissolubilmente legato; la regia e i costumi sono di Laura Escalada Piazzolla, vedova del compositore, che presenzierà allo spettacolo. L’argomento trae spunto da una leggenda metropolitana che narra di María, operaia di un’industria tessile di Buenos Aires che, dopo essere diventata cantante di tango, entra in una casa di tolleranza dove muore ancora giovane. María viene seppellita nella Buenos Aires degli Anni Dieci e su di lei crescerà la città. Il libretto del poeta Horacio Ferrer colloca la vicenda nella Buenos Aires moderna popolata da figure surreali di personaggi dei bassifondi metropolitani: ladri,prostitute, protettori, ubriaconi, assassini. Tutto il racconto si sviluppa attorno ad allucinazioni nelle quali María/Buenos Aires sorge da un inferno grottesco (le fogne della città), vi affonda e riemerge, alternando la disperazione della sua esistenza con il ricordo triste delle proprie origini e le immagini di un futuro già segnato.
Biglietti: euro 20,00 (I settore) - euro 15 (II settore)
Biglietti ridotti riservati alla comunità argentina: € 15,00 (I settore) - € 10,00 (II settore)
Info: tel. 063610051

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 9:36, Categoría: agenda isla negra
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Alberto Híjar. Historias para transformar

 

    Adys Cupull y Froilán González son viajeros frecuentes de Cuba a México. Han dado en venir cada año al homenaje a Julio Antonio Mella en el lugar donde lo asesinaron el 10 de enero de 1929 por un comando de matones del dictador de Cuba Gerardo Machado. Cada año llegan con no menos de dos libros de su autoría y con proyectos de investigación necesitados de la solidaridad de investigadores, activistas y políticos con influencias editoriales. Este año trajeron dos libros: Julio Antonio Mella y México, Casa Editora Abril, La Habana y Sin olvido. Crímenes en La Higuera de la Editora Política de La Habana. Los dos textos actualizan las investigaciones que han dado lugar a otros libros ampliados y profundizados ahora por las estancias y recorridos en archivos históricos públicos y privados y en los lugares y con las gentes que tuvieron algo que ver con las situaciones abordadas en los textos.

     Me enojó que en la presentación del libro sobre el asesinato del Che en la Universidad de la Ciudad de México se les presentara como periodistas, pero recapacité al comprender que es este un mérito principal de los trabajos y los días de Adys y Froilán, en tiempos en los que el periodismo es dominado por una implacable censura no explícita de los grandes consorcios que se han adueñado de editoriales y cadenas de radio y televisión. Adys y Froilán forman parte de una legión de periodistas en resistencia que dignifican la profesión. No es este su único mérito sino que reivindican la historia oral como un recurso de precisión histórica articulado a los escritos. En el caso del asesinato del Che, ocuparon cinco años en recorrer palmo a palmo Vallegrande, La Higuera y los alrededores para recoger los testimonios de campesinos analfabetas y también de oficiales del ejército boliviano, abogados, periodistas y colaboradores del Ejército de Liberación. Por esto supieron desde el primer libro sobre la CIA de la fosa clandestina donde finalmente fue encontrado el cadáver del Guerrillero Heroico.

    Las investigaciones de Adys y Froilán nunca se cierran. Tal parecía que el libro La CIA contra el Che publicado por tercera vez en 2006, culminaba la minuciosa investigación de los crímenes en La Higuera. En la “Nota al lector” de Sin olvido… informan que a raíz de la tercera edición “comenzaron a llegar solicitudes y preguntas sobre los nuevos elementos que aparecían”. Tuvieron que publicar siete artículos para ampliar y precisar y al fin decidieron la publicación del nuevo libro para ocuparse de “hechos y circunstancias que de no ser aclarados, conllevarían a errores futuros y enfoques infundados”. De aquí las introducciones de Miralys Sánchez y José Dos Santos, la valoración de Ramiro Bouzón, como una especie de puente entre La CIA contra el Che  y el libro nuevo.

    El libro empieza con los “Antecedentes del combate en la Quebrada del Yuro” con nombres y horas de lo que ocurrió a partir del 26 de septiembre cuando en Quebrada del Batán, lugar cercano a La Higuera cayeron tres guerrilleros y fueron capturados dos. La certeza de la presencia del Che desató el operativo final con dos compañías rangers con 145 hombres cada una y un escuadrón con 37 de la tropa de elite formada por asesores norteamericanos. Helicópteros y aviones caza esperaron la orden de entrar en combate, mientras el Che valoraba la situación según registra su diario, consideraba la lentitud de la columna por la enfermedad de Moro, las dificultades del Chino para caminar sin sus lentes y la imposibilidad de volver atrás a cambio de contar con el apoyo del sol para ocultarse. En la presentación del libro, mencioné el testimonio escrito del periodista boliviano Alcázar quien acompañó al ejército boliviano en su campaña contrainsurgente para afirmar que de haber resistido el Che 15 días más, el gobierno boliviano hubiera caído. Adys y Froilán ratifican esta presunción al anotar la posición del general Alfredo Ovando contra la liquidación de la guerrilla que el general René Barrientos estaba decidido a exterminar en cumplimiento de las instrucciones del gobierno de Washington. La guerra es un gran negocio y enriquece a los militares corruptos por lo que Ovando no dejó de oponerse a su propio gobierno hasta lograr el asesinato del presidente Barrientos para después salir ileso de un atentado.

    El mito de la maldición del Che es contradicho con datos precisos de los asesinatos de quienes tuvieron  intervenciones directas en el exterminio de la guerrilla. Aún quienes parecían no ser decisivos como el soldado Mario Eduardo Huerta quien con sus 22 años arropó al Che, le dio de fumar y le desató las manos, se ganó un accidente automovilístico que lo decapitó el 9 de octubre de 1970, cuando en muchos lugares del mundo se conmemoraba el asesinato del Che. Ni este “accidente” ni el del editor italiano Feltrinelli a quién supuestamente le explotó una bomba al pie de una torre de electricidad en Milán en 1972, son casuales. En cadena, el comisario de policía de Milán, Luigi Calabresi quien recogió documentos de Feltrinelli fue muerto a tiros al salir de su casa. Los alcances de la CIA son globales y apenas la ejecución del criminal Toto Quintanilla es atribuible a los sobrevivientes revolucionarios por la planeada ejecución a cargo de Monica Ertl “Imilla”, quien lo ajustició en su despacho de cónsul en Hamburgo. Todos los demás crímenes fueron ordenados y quienes se salvaron como uno de los médicos que participó en el corte de las manos al Che, porque lograron salir del país donde el médico trabaja ahora en un hospital en Puebla. Solo Julio Gabriel García quien presumió de patear el cadáver del Che y de haberlo golpeado cuando todavía vivía para recibir a cambio un escupitajo, acabó despedido de la policía de Miami por su mala visión  y por tratar a sus subordinados a punta de insultos, para terminar con las dos piernas amputadas, sufrir derrame cerebral y quedar en calidad de guiñapo hasta su muerte en 1993. En cambio, no alcanzaron a registrar Adys y Froilán el caso del asesino directo del Che, Mario Terán, ciego por alcoholismo y con la vista recuperada gracias a la Operación Milagro de los médicos cubanos en Venezuela.  Fue un asombro descubrir la identidad del beneficiado.

    La vitalidad del Che es registrada en las conmemoraciones en todo el mundo contra los fallidos homenajes al ejército boliviano como el intentado en octubre de 2007. En Cochabamba, la fiesta convocada por el alcalde para celebrar con hogueras el asesinato del Che, fue convertida por los estudiantes en un homenaje revolucionario. Queda registrada la figura contradictoria de Gary Prado quien con grado de capitán capturó al Che herido y con su arma inutilizada con sus dos compañeros el Chino y Moro y también al grupo de Camba quien fue torturado brutalmente. Gary Prado entregó el reloj del Che a Adys y Froilán quienes lo hicieron llegar a Cuba, cosa que los hace dudar de la justicia del vino aventado a la jeta de quien pasó por México como Embajador de Bolivia cuando el criminal general Banzer fue presidente. Sin embargo, queda el registro del repudio mundial contra Prado y de las movilizaciones en Bolivia a raíz  del gesto de denuncia contra quien ahora trabaja en Santa Cruz a donde ha llegado Félix Rodríguez, el jefe de la CIA durante la campaña del Che, veterano de Vietnam y de la contrarrevolución en Nicaragua, donde ambos procuran la autonomía de inspiración empresarial contra el gobierno de Evo Morales.

    Julio Antonio Mella y México es una apretada síntesis del paso del héroe comunista cubano por el país donde fue asesinado no sin antes contribuir a la reforma universitaria, a la organización de la Confederación Sindical Unitaria trabajando con los mineros de Jalisco al lado de David Alfaro Siqueiros, escribiendo puntualmente en El Machete, fundando periódicos tan importantes como El tren blindado y participando intensamente en la Liga Antiimperialista de las Américas lo que le valió representar a los comunistas mexicanos en un congreso internacionalista en Bélgica. El libro recoge testimonios con toda la fuerza emotiva de los compañeros de Mella y de quienes se han ocupado de su vida y obra. Toda la primera parte son las crónicas de Mella comentadas para ubicar su contexto, todo lo cual compone un bello libro que seguramente pronto será traducido a otros idiomas como ha ocurrido con otras investigaciones de Adys y Froilán quienes pronto tendrán el ejemplar en chino junto con otras traducciones europeas del libro del Che. 28 libros tienen en su haber los ejemplares historiadores y periodistas cubanos quienes ya trabajan ahora en la conmemoración de la reforma universitaria de Córdoba y sus repercusiones en América.

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 9:30, Categoría: lecturas
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alberto federico cordoba basualdo

PREGUNTA

Quien trastoco las culpas,

como en una excusa del alma.

Y el amor?

Es como un fantasma,

que asusta,que maltrata.

 

Quien transformo lo invisible,

como en una caida absoluta.

Y el amor?

Es como una hoja seca,

mientras muere,vuela y danza.

 

Quien atrinchero los corazones,

como  un vencido guerrero mutilado.

Y el amor?

Es como una bala,

que atraviesa,que quema y que mata.

 

Quien pretendio el saco del olvido,

como una manera de fe asqueante y decadente.

Y el amor?

es como según tu lo sientes,

constante,silencioso o doliente.

 

Quien le arrebato a la vida su confesional etica,

como un ejemplo fallido de la desidia humana.

Y el amor?

Va y viene,se rebela y te ofrece

la flor del proximo dia o  del ultimo amanecer,al arma

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 9:27, Categoría: poesia
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Miguel Fajardo Korea, Costa Rica

nació en Costa Rica, en 1956. Es Licenciado en Literatura y Lingüística con énfasis en Literatura. Académico propietario en la Universidad Nacional de Costa Rica. Profesor titular de español en el Liceo Laboratorio de Liberia, Costa Rica. Ha publicado libros en su país natal como así también en República Dominicana , España y Colombia, entre dichas publicaciones podemos destacar: “Urgente búsqueda” (1981); “Estación del asedio” (1981); “Extensión del agua” (1981); “Realidad, mito y dolor” (1986); “Sólo la noche” (1989); “Las puertas del sol” (1992); “Héctor Zúñiga: palabra y canto” (1993); “Sacramento Villegas: canción en el tiempo”; “Otras lunas: presencia femenina en la literatura de Guanacaste” (1996); “Medardo Guido: cantares de la pampa” (1997); “Margen del sueño” (2000); “Todos los días” (2004); “Ausencias” (2005). En prensas: “Travesias”, Costa Rica, 2008; y “Ausencias”, (2ª ed.) Bogotá, 2008. Su obraha merecido distintas galardones

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 9:21, Categoría: bios
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piero de vicari, argentina

Poeta. Nació en San Nicolás (provincia de Buenos Aires, Argentina) en 1963.
Libros publicados: “Poemas del caballo azul” (Premio Publicación del Fondo Editorial de San Nicolás, 1989),
“Gato de piel lunar” (Yaguaron Ediciones, 1996),“Vicio de manos” (Mención de Honor en el Certamen Nacional de libros de poemas “Fundación Acero Manuel Nicolás Savio”, 1999), “Palabra Lázaro” (Contiene los poemas que obtuvieron el Primer Premio Nacional de Poesía en el Certamen “250 años de la fundación de San Nicolás”, 2002)
Dirige actualmente la Hoja Virtual de Literatura "POEMANIA ...la manía del poema"

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 9:19, Categoría: bios
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MIGUEL FAJARDO KOREA - costa rica

Los abrazos repiten el oleaje

La ausencia llena los dominios

del regreso, la imagen

en las antiguas lágrimas

del  aprendizaje.

El mar vuelve a cerrar

sus deseos para cruzar el goce

del susurro a la palabra.

Devolvemos las urgencias

en la salinidad

en tu cuerpo.

Exploramos el delirio

de la huelenoche

en la sonrisa de tu luna,

en el cuarto creciente de tu sexo.

Los abrazos repiten el oleaje

de tu cabello. 

La pasión,

palabra en celo,

interminablemente deseosa

para bajar las estrellas

o beber tiernos sabores

en tus pezones de gaviota.

Amor:

la lluvia se desliza

hacia  la región

más hermosa de tu  alba.

tomado de poemania

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 9:19, Categoría: poesia
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piero de vicari, argentina

 Contemplación de la levedad
en el pulmón de la tarde
cae la hoja del árbol
y su resina
moja la memoria del verde

leve muy leve apenas una pluma
en los brazos del viento
va perdiendo altura
zigzagueando entre frondosas distancias
resignada a la caída
como un planeta se entrega a su órbita
de luces y vacíos

es increíble como mis ojos caen con ella
y se demoran
en el adiós de los hombres
pero es su adiós vegetal
el que muere en la tormenta
gota y sabia
en el dibujo de la lluvia
sola
ajena a todo nacimiento

cae la hoja del árbol
y entierra su nervadura de soles
donde una vez fue ceguera
júbilo
patria de raíces
aire
y semillas

del obituario hasta su nombre
solo el recuerdo grabará esta hora
solo el recuerdo
y este poema
tomado de: Mapuche. dirige Osvaldo Risso

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 9:18, Categoría: poesia
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jorge boccanera, argentina

El niño de la fotografía
No hay mucho que hacer en la memoria
caminar una casa derribada a balazos
atravesar arañas con palabras
buscar viejos olores quemados por el viento.
Poco que hacer allí
mear en los rincones para espantar las sombras
correr donde no hay nadie
¿qué hacer en la memoria?
¿descansar en un ruido?
¿ponerse de rodillas ante un gran agujero?
de: Nueva Poesía Argentina, de Leopoldo Castilla.
Editorial Hiperión
tomado de:      

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 9:16, Categoría: poesia
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hesperides, resultados

Le comunicamos, por este medio, los resultados de Cuento de la quinta edición de nuestro Concurso Internacional Hespérides de Cuento y Poesía, cuyo jurado estuvo integrado por María Elena Aramburú, Guillermo Pilía y Patricia Dómine.
Resultó ganador:  “Manises” de Ricardo Gustavo Creimer  (La Plata).
Obtuvieron mención: “Cuentos con historia”, de Ma. Magdalena Bellizio (Hurlingham); “Cuentos con Alas”, de Silvia Irene Rodríguez (La Plata); “Desterrados”, de Marisa Mónica García (Capital Federal).
Fueron finalistas: “La marcha de la reina negra”, de Ma. Clara Dal Molín (Bernal);
“Las monedas de oro”, de Daniel A. Gómez, (Gijón- España); “La muerte del mensajero”, de Jorge L. Segrera (San Pedro); “Los peces no portan armas”, de Rubén Dellarciprete (La Plata); “Seis fragmentos antes”, Pablo J. Canavelli, de (Paraná); “Nicolás y la rebelión de los enfermos”, de Luis Holgado (La Plata).
El acto de entrega de premios se realizará, como es habitual, en los primeros meses del año siguiente a la edición del concurso, es decir, marzo o abril de este 2008. En cuanto tengamos confirmado día y hora, le avisaremos por este medio.
Un cordial saludo,
Patricia Dómine
Pablo Cipolla
Hespérides

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 9:05, Categoría: periodico
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presentan libro el acercamiento de Mariátegui hacia las manifestaciones musicales de s

Centro Cultural de España presenta libro:
“ Mariátegui y la música de su tiempo: cuatro ensayos históricos sobre la influencia musical en el Amauta ”
del periodista Ernesto Toledo Brückmann
Día: Miércoles 13 de febrero- Hora: 7:30 PM- Lugar: Natalio Sánchez 181 - 185 – Santa Beatriz
Comentaristas: Winston Orrillo; periodista y escritor, María Rosa Salas; etnomusicóloga y cantante.
José Luis Ayala; periodista y escritor
Acto Musical: Víctor Camacho; concertista de guitarra, quien interpretará, entre otras áreas, un arreglo para guitarra del Himno de Vitarte, inédito aparecido el N° 32 de la revista Amauta (1930)
“ Mariátegui y la música de su tiempo: cuatro ensayos históricos sobre la influencia musical en el Amauta ”
analiza el acercamiento de José Carlos Mariátegui hacia las manifestaciones musicales de su época.  Hace
un paralelo entre el  contexto político en su adolescencia y la vorágine musical en la Lima de inicios del siglo XX, donde los ritmos europeos atraían a Juan Croniqueur. Asimismo estudia su experiencia musical en Europa, la influencia del músico alemán Richard Wagner, la música criolla  y todos los escritos musicales de Mariátegui y los intelectuales que intervinieron en las revistas Amauta y Labor.

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 8:58, Categoría: periodico
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javier heraud, peru

Arte poetica

En verdad, en verdad hablando,
La poesía es un trabajo difícil
Que se pierde o se gana
Al compás de los años otoñales.
(Cuando uno es joven
Y las flores que caen no se recogen
Uno escribe y escribe entre las noches,
Y a veces se llenan cientos y cientos
De cuartillas inservibles.
Uno puede alardear y decir
"Yo escribo y no corrijo,
Los poemas salen de mi mano
Como la primavera que derrumbaron
Los viejos cipreses de mi calle")
Pero conforme pasa el tiempo
Y los años se filtran entre las sienes,
La poesía se va haciendo
Trabajo de alfarero,
Arcilla que se cuece entre las manos,
Arcilla que moldean fuegos rápidos.
Y la poesía es
Un relámpago maravilloso,
Una lluvia de palabras silenciosas,
Un bosque de latidos y esperanzas,
El canto de los pueblos oprimidos,
El nuevo canto de los pueblos liberados.
Y la poesía es entonces,
El amor, la muerte,
La redención del hombre.

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 8:56, Categoría: poesia
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cristina villanueva, argentina

El rey desnudo
El rey está desnudo grité . Es inevitable, el  amor por la verdad  se paga caro ,pensé , cuando vi que los guardias se acercaban. Me dejaron a solas con él .Me preguntó si me animaba a refrendar lo dicho. Temblando por lo que podía pasarme , repetí. Está desnudo ¿.Qué podía hacer si lo único que lo vestía era la corona?¡ y le queda tan bien ¡.Por una vez me equivoqué, mi denuncia no me ocasionó problemas Todo lo contrario, me trató como a una reina....

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 8:54, Categoría: lecturas
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frank otero luque

NUESTRO ÍNTIMO BIG BANG

Polvo cósmico,

soplado por el Espíritu,

insufla el alma

de la bestia y de la vida.

Un ojo

mira al mundo desde adentro

y, en la entraña de la carne,

reconoce el miedo existencial

desde el origen del Ser.

Una nariz

huele el paroxismo

de feromonas impregnadas

en los riscos / de lujuria,

y que mueren trasmutadas

en vaho                 

                                              te.

                                 cen-

                    ves-

         fer-

e-

Una antena tubular,

bipolar / parabólica y diabólica

capta los gemidos

en clave Morse

y sin clave alguna.

Perfectas cinceladas sonoras

remarcan los surcos del placer,

abriendo nuevos cauces

en la memoria indeleble e inefable.

¡Terremoto, incendio / rayos y truenos!

El conjuro total de todas las fuerzas.

Una boca

escupe la simiente

que repuebla al mundo,

o sólo calma su hambre

unos instantes,

arrojando mendrugos

a los pobres.

Tibia y viscosa lava

del volcán que nunca duerme,

y que sólo erupciona

cuando tú lo invocas.

Estallido y polvo cósmico

que penetra en cada poro,

en cada recodo de la mente

y del alma.

Se renueva el universo

cada vez,

de forma igual y diferente

cada vez.

Dedos,

cinco dedos,

once dedos.

Cada uno es una nota de la escala,

un peldaño / remontado en olas,

en tsunamis progresivos,

progresivamente agigantados,

que bajamos de golpe

con la resaca del éxtasis.

Polvo cósmico

que se queda pegado para siempre

en el sudor del tiempo

y el recuerdo de la piel

que lo recrea a su antojo;

en el aliento de la boca

que lo traga y escupe,

sobresdrújulo,

esdrújulo,

paroxítono y agudo

a la vez.

Y una lengua,

dos lenguas,

cuatro lenguas,

que se rajan nuevamente

repasando los sabores

de pliegues externos

e internos,

devorándose a sí mismos.

Se nos tapan los oídos,

se nos despeja la nariz

y entrecorta la respiración;

retorcemos los dedos

y blanqueamos los ojos.

Ojo, antena, nariz, boca;

piel, sudor, pelos y entraña.

Somos lenguas,

sierpes enredadas / a punto de explotar,

de ser expelidas / y volvernos polvo

una vez más

en éste,

nuestro íntimo Big Bang.

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 8:52, Categoría: poesia
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diversos afins

Convidamos você a conhecer os escritos que habitam a Revista Eletrônica Cultural DIVERSOS AFINS. Num misto de literatura e arte, abrimos os espaços para novas e anônimas expressões culturais. Boas-vindas!
Atenciosamente,
Fabrício Brandão & Neuzamaria Kerner - LEVEIROS 
PS: Caso tenha alguma dúvida em relação ao link proposto, pesquise nosso site pela internet.

Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 8:49, Categoría: web
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Jean-Paul Sartre

La república del silencio

Como uno de los grandes genios de la escritura del siglo pasado, Jean-Paul Sartre, constituyó no sólo para literatura y la filosofía, sino para el pensamiento del hombre contemporáneo, una de las inagotables fuentes con su profunda y controvertida visión universal. La república del Silencio uno de sus textos capitales, aparecido en la revista Letras Francesas, en 1944, nos muestra sin veladuras esas atmósferas profundas en las que la interlocución con la muerte enciende el fulgor de la vida. Invitamos a Sartre a este espacio de Confabuladores Clásicos, no sin recordar que fue el único escritor capaz de escupir sobre el Premio Nobel de Literatura.

Jamás fuimos tan libres como bajo la ocupación alemana. Habíamos perdido todos nuestros derechos y, ante todo, el de hablar; diariamente nos insultaban en la cara y debíamos callar; nos deportaban en masa, como trabajadores, como judíos, como prisioneros políticos; por todas partes, en las paredes, en los diarios, en la pantalla, veíamos el inmundo y mustio rostro que nuestros opresores querían darnos a nosotros mismos: a causa de todo ello éramos libres. Como el veneno nazi se deslizaba hasta nuestros pensamientos, cada pensamiento justo era una conquista; como una policía todopoderosa procuraba constreñirnos al silencio, cada palabra se volvía preciosa como una declaración de principios; como nos perseguían, cada uno de nuestros ademanes tenía el peso de un compromiso.

Las circunstancias a menudo atroces de nuestro combate nos obligaban, en suma, a vivir, sin fingimientos ni velos, aquella situación desgarrada, insostenible, que se llama la condición humana. El exilio, el cautiverio, la muerte que el hombre enmascara hábilmente en las épocas felices, eran los objetos perpetuos de nuestra preocupación, y sabíamos entonces que no son accidentes que uno pueda evitar, ni siquiera amenazas constantes pero exteriores, sino que debíamos ver en ellos nuestra suerte, nuestro destino, la fuente profunda de nuestra realidad de hombres. Segundo a segundo vivíamos en su plenitud el sentido de esta frase trivial: «Todos los hombres son mortales». Y la elección que cada uno hacía de sí mismo era auténtica puesto que la realizaba en presencia de la muerte, puesto que ella siempre habría podido expresarse bajo la forma: «Antes la muerte que...». Y no me refiero a ese grupo escogido que formaron los verdaderos soldados de la Resistencia sino a todos los franceses que, a todas horas del día y de la noche y durante cuatro años, dijeron no.

La misma crueldad del enemigo nos llevaba hasta los extremos de nuestra condición, forzándonos a formularnos las preguntas que se suelen eludir en tiempos de paz. Todos aquellos de nosotros —¿y qué francés no se vio, en una oportunidad u otra, en tal caso?— que conocíamos algunos detalles relativos a la Resistencia, nos preguntábamos con angustia: Resistiré si me torturan?». De este modo quedaba planteada la cuestión de la libertad y nos hallábamos al borde del conocimiento más profundo que el hombre pueda tener de sí mismo. Pues el secreto de un hombre no es su complejo de Edipo o de inferioridad sino el propio límite de su libertad, su poder de resistencia a los suplicios y a la muerte. A quienes desarrollaron una actividad clandestina, las circunstancias de su lucha aportaron una nueva experiencia, pues ya no combatían a la luz del sol como soldados sino que, perseguidos en la soledad, arrestados en la soledad, resistían a las torturas en el desamparo y la desnudez más completos: solos y desnudos ante verdugos bien afeitados, bien alimentados, bien vestidos que se burlaban de su carne miserable y a quienes una conciencia satisfecha, un poderío social desmesurado daban todas las apariencias de tener razón. Y, sin embargo, en lo más profundo de aquella soledad, defendían a los demás, a todos los demás, a todos los camaradas de resistencia; una sola palabra bastaba para provocar diez, cien arrestos. Semejante responsabilidad total en la soledad total, no descubre acaso nuestra libertad? Aquel desamparo, aquella soledad, aquel riesgo enorme eran los mismos para todos, para les jefes y para los soldados. Tanto sobre quienes llevaban mensajes cuyo contenido ignoraban como sobre quienes decidían, sobre todos los miembros de la Resistencia pesaba una sanción única: la prisión, la deportación, la muerte.

No hay ejército en el mundo en que haya pareja igualdad de riesgos para el soldado y el generalísimo. Por esa razón, precisamente, la Resistencia fue una democracia verdadera; tanto para el soldado como para el jefe había el mismo peligro, la misma responsabilidad, la misma libertad absoluta dentro de la disciplina. Así se constituyó, entre las sombras y en medio de sangre, la más fuerte de las repúblicas. Cada uno de sus ciudadanos sabía que se debía a todos y que sólo debía contar consigo mismo; cada cual realizaba, en el des-amparo más total, su papel histórico. Cada cual acometía, contra los opresores, la empresa de ser sí mismo irremediablemente y, al elegirse a sí mismo en su libertad, elegía la libertad de todos. Era preciso que cada francés conquistara y afirmara a cada ins­tante contra el nazismo aquella república sin instituciones, sin ejército, sin policía. Henos aquí ahora frente a otra República: ¿no es deseable que conserve a la luz del sol las austeras virtudes de la República del Silencio y de la Noche?

(Gentileza: Editorial Losada S.A.)

tomado de: Colaboraciones y sugerencias: confabulacion1@gmail.com

Números anteriores: http://con-fabulacion.blogspot.com/

Jamás fuimos tan libres como bajo la ocupación alemana. Habíamos perdido todos nuestros derechos y, ante todo, el de hablar; diariamente nos insultaban en la cara y debíamos callar; nos deportaban en masa, como trabajadores, como judíos, como prisioneros políticos; por todas partes, en las paredes, en los diarios, en la pantalla, veíamos el inmundo y mustio rostro que nuestros opresores querían darnos a nosotros mismos: a causa de todo ello éramos libres. Como el veneno nazi se deslizaba hasta nuestros pensamientos, cada pensamiento justo era una conquista; como una policía todopoderosa procuraba constreñirnos al silencio, cada palabra se volvía preciosa como una declaración de principios; como nos perseguían, cada uno de nuestros ademanes tenía el peso de un compromiso.

Las circunstancias a menudo atroces de nuestro combate nos obligaban, en suma, a vivir, sin fingimientos ni velos, aquella situación desgarrada, insostenible, que se llama la condición humana. El exilio, el cautiverio, la muerte que el hombre enmascara hábilmente en las épocas felices, eran los objetos perpetuos de nuestra preocupación, y sabíamos entonces que no son accidentes que uno pueda evitar, ni siquiera amenazas constantes pero exteriores, sino que debíamos ver en ellos nuestra suerte, nuestro destino, la fuente profunda de nuestra realidad de hombres. Segundo a segundo vivíamos en su plenitud el sentido de esta frase trivial: «Todos los hombres son mortales». Y la elección que cada uno hacía de sí mismo era auténtica puesto que la realizaba en presencia de la muerte, puesto que ella siempre habría podido expresarse bajo la forma: «Antes la muerte que...». Y no me refiero a ese grupo escogido que formaron los verdaderos soldados de la Resistencia sino a todos los franceses que, a todas horas del día y de la noche y durante cuatro años, dijeron no.

La misma crueldad del enemigo nos llevaba hasta los extremos de nuestra condición, forzándonos a formularnos las preguntas que se suelen eludir en tiempos de paz. Todos aquellos de nosotros —¿y qué francés no se vio, en una oportunidad u otra, en tal caso?— que conocíamos algunos detalles relativos a la Resistencia, nos preguntábamos con angustia: Resistiré si me torturan?». De este modo quedaba planteada la cuestión de la libertad y nos hallábamos al borde del conocimiento más profundo que el hombre pueda tener de sí mismo. Pues el secreto de un hombre no es su complejo de Edipo o de inferioridad sino el propio límite de su libertad, su poder de resistencia a los suplicios y a la muerte. A quienes desarrollaron una actividad clandestina, las circunstancias de su lucha aportaron una nueva experiencia, pues ya no combatían a la luz del sol como soldados sino que, perseguidos en la soledad, arrestados en la soledad, resistían a las torturas en el desamparo y la desnudez más completos: solos y desnudos ante verdugos bien afeitados, bien alimentados, bien vestidos que se burlaban de su carne miserable y a quienes una conciencia satisfecha, un poderío social desmesurado daban todas las apariencias de tener razón. Y, sin embargo, en lo más profundo de aquella soledad, defendían a los demás, a todos los demás, a todos los camaradas de resistencia; una sola palabra bastaba para provocar diez, cien arrestos. Semejante responsabilidad total en la soledad total, no descubre acaso nuestra libertad? Aquel desamparo, aquella soledad, aquel riesgo enorme eran los mismos para todos, para les jefes y para los soldados. Tanto sobre quienes llevaban mensajes cuyo contenido ignoraban como sobre quienes decidían, sobre todos los miembros de la Resistencia pesaba una sanción única: la prisión, la deportación, la muerte.

No hay ejército en el mundo en que haya pareja igualdad de riesgos para el soldado y el generalísimo. Por esa razón, precisamente, la Resistencia fue una democracia verdadera; tanto para el soldado como para el jefe había el mismo peligro, la misma responsabilidad, la misma libertad absoluta dentro de la disciplina. Así se constituyó, entre las sombras y en medio de sangre, la más fuerte de las repúblicas. Cada uno de sus ciudadanos sabía que se debía a todos y que sólo debía contar consigo mismo; cada cual realizaba, en el des-amparo más total, su papel histórico. Cada cual acometía, contra los opresores, la empresa de ser sí mismo irremediablemente y, al elegirse a sí mismo en su libertad, elegía la libertad de todos. Era preciso que cada francés conquistara y afirmara a cada ins­tante contra el nazismo aquella república sin instituciones, sin ejército, sin policía. Henos aquí ahora frente a otra República: ¿no es deseable que conserve a la luz del sol las austeras virtudes de la República del Silencio y de la Noche?

(Gentileza: Editorial Losada S.A.)

tomado de: Colaboraciones y sugerencias: confabulacion1@gmail.com

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Por lobogabriel - 29 de Enero, 2008, 8:44, Categoría: lecturas
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pablo mora, venezuela

HOMENAJE A ADRIANO GONZÁLEZ LEÓN

En memoria del compañero de viaje

¿Quién anunció la libertad primero, quién escribió su sueño, su poema, quién su nombre borró de las praderas, quién la muerte cruzó con nuestra sombra, quién le fundió la luz al caminante, quién le robo su vida repentina, quién sabe dónde dormirán los cielos, quién hay que no esté en pie de muerte andando, quién al árbol le quita su mirada, quién del polvo podrá escapar riendo, quién de verdad ha añadido algo al mundo, quién nos cortará el hilo de la muerte, la noche rumorosa de luceros, el amigo que casi nunca vemos?

Camino de cascajales
Pablo Mora

Vivo todavía, bajo el granado trigal de la noche insomne, rumorosa de viento alto y de luceros, pensando que me faltan unos diez o veinte años para irme de bruces, como todos, como Adriano, a dormir en dos metros de cemento allá aba